
Miércoles 27 de diciembre de 2006
Ruta: Timewave Zero – 23 largos – (5.7 a 5.12a)
Cordada: Raúl R, Víctor S
Material: 42 cintas exprés, 2 cuerdas de 60 m., Equipo de Protección Individual, 2 juegos de material para reunión, 2 bolsas de dormir.
Alimentos: 7 litros de agua, barras de cereal, latas de atún, chocolates.
Descripción de la ruta:
“Esta monstruosa vía, de casi media milla (800 metros, N del T.) de escalada, puede ser realizada con una cuerda y 12 anillas. Es una escalada, más o menos moderada (para el Potrero) en el rango de 5.9 y 5.10, excepto por el segundo largo (5.11a/b) y una pequeña probada de 5.12 tan sólo un par de largos debajo de la cumbre. Asegúrate de cargar calzado cómodo, suficiente agua, y lámparas frontales. Esta ruta también es hecha como una escalada de gran pared de dos días, ya que existe una repisa de vivac decente agradablemente situada casi a mitad de camino al final del largo 12.“
“El descenso es generalmente un rapel por todo el trazado de la ruta. Note, sin embargo, que tanto el largo 6 cómo el 18 hacen una travesía hacia arriba y a la izquierda, por lo que es conveniente pasar la cuerda por un par de mosquetones para direccionar el camino de descenso. Con la cantidad de plantas y pequeñas palmeras sobre esta pared, también puede ser útil bajar cargando la cuerda en estos dos largos en vez de tirarla.”
“Los primeros siete largos (hasta la repisa grande) fueron establecidos como ‘Jambo Bwana’ en el 2000 por Magic Ed y Dave Benton con la ayuda de Tami, Kim Carpenter y Bob Almond. La ruta completa fue un esfuerzo de equipo por Dane Bass, Jimmy Carse, Paul Irby, Will Meinen, Jonathon Robinson y Magic Ed. Catalogado como Gran Pared por Tami. Primer Ascenso: Paul Irby, Dane Bass, 16 y 17 de diciembre de 2002.”
Fuente
Ed, M. (2006). Potrero Select. Selected Climbs of El Potrero Chico. Winsconsin: Granite Publishing.

Descripción de la actividad:
Tito y yo acordamos comenzar el día a las 5:30 a.m. para desayunar y salir al pié de la ruta. La noche anterior estudiamos el topo y decidimos la cantidad de material que llevaríamos. Cargaríamos bolsas de dormir en caso de necesitar pasar la noche en alguna de las repisas. Antes de las 6 a.m. estábamos en camino. El termómetro indicaba tan sólo algunos grados arriba de cero. Dentro del cañón el viento soplaba fuerte llevando la sensación térmica bajo cero. El viento desapareció tan pronto salimos del cañón para subir por la ladera que lleva al sector llamado Surf Bowl. Tan sólo el ascenso a la base nos llevó cerca de media hora. La aproximación nos llevó unos 100 metros por encima del nivel de la carretera. Tito escalo los largos 1 y 2 (5.7, 5.11a/b) en una sola tirada. Mientras estábamos en la reunión vimos a otros dos escaladores preparándose para subir la misma ruta. Subimos los siguientes tres largos (5.9-, 5.9-, 5.10a) en simultaneo para ahorrar tiempo. Tito siguió al frente. En los largos 6 y 7 (5.9-, 5.7) yo tomé la punta. Al terminar el largo 7 estábamos sobre la primer repisa concluyendo la primer parte de la ruta conocida como Jambo Bwana. Para ese momento debajo de nosotros había tres cordadas más, o dicho de otra forma, éramos 8 escaladores sobre la misma ruta.
Decidimos tomar un descanso en la repisa. Dejamos ahí las bolsas de dormir, anillas que sobraban y algunos víveres entre los que había un litro de agua y algunos dulces. Llevábamos 3 horas de escalada hasta ese punto, 300 metros de escalada ubicándonos a más de 400 metros sobre el camino principal. Nos alcanzó una primer cordada compuesta de estadounidenses. Nos pidieron permiso de continuar sobre nosotros y accedimos para descansar un poco más. La temperatura había subido hasta los 15° C. Al reanudar la escalada Tito siguió al frente en los largos 9 y 10 (5.9+, 5.10b). Luego yo seguí en los largos 11 y 12 (5.9, 5.7) con los que alcanzamos la repisa de vivac. Una vez más nos detuvimos a descansar bajo la sombra de un árbol. La temperatura alcanzó por un instante 30° C para después permanecer estable en los 25°C.

Para la sección final decidimos dejar la cuerda auxiliar en la segunda repisa. Escalé los largos 13 y 14 (5.8, 5.9) y Tito siguió con el 15 y 16 (5.9, 5.10d) y luego con el 17 y 18 ( 5.9+, 5.9+). Luego de descansar un rato le indiqué a Tito que no me sentía bien para continuar y acordamos abandonar en ese momento. Anunciamos por radio nuestra decisión cerca de las 3:10 p.m., casi una hora antes de la hora límite para iniciar el descenso que era las 4:00 p.m. Esperamos unos minutos más mientras una segunda cordada de estadounidenses se unía a nosotros en la reunión 18 y así poder iniciar los rapeles.
Al llegar a la repisa de vivac encontramos a una cordada italiana que pensaba pasar la noche ahí y alcanzar la cumbre al día siguiente. Recogimos la cuerda auxiliar y continuamos el descenso ya con poca agua. En dos rapeles llegamos a la repisa inferior donde bebimos el resto del agua. El rapel del largo 6 se nos complicó al olvidar pasar las cuerdas por los mosquetones direccionales.
Mientras, en la base nos esperaba Pepe y en la carretera el resto del grupo. El resto del descenso pasó sin complicaciones. Llegamos a suelo firme cerca de las 7 de la noche, luego de 12 horas en la pared.